Entrevista a Juan José Álava, PhD.

Juan José Álava, PhD, biólogo ecuatoriano y se especializa en toxicología marina, trabaja en Canadá realizando investigaciones en diferentes áreas de la ciencia sobre la adaptación al cambio climático en pesquerías artesanales. Con el apoyo de la WWF internacional en Alemania hemos tenido la oportunidad de llevar a cabo un proyecto para desarrollar talleres de adaptación al cambio climático en pesquerías. Ecuador es el primero en beneficiarse de este proyecto, la idea es que este modelo del emprendimiento de Ecuador se replique en Filipinas, Sudáfrica. 
¿Por qué desarrollar talleres sobre el impacto del cambio climático a nivel de las pesquerías?
Porque sabemos que el cambio climático es real y que está cambiando la química de los océanos, reduciendo la abundancia y la composición de las especies marinas y es el sector pesquero artesanal quienes sienten y experimentan este impacto mayoritariamente, porque muchas especies no van a resistir estos cambios, la temperatura, la acidificación de los océanos, la falta de oxígeno, entonces hay que escuchar las vivencias de los pescadores para conocer qué es lo que ellos están experimentando y así lograr determinar qué especies están desapareciendo, cuáles se están moviendo a otras áreas, cuáles están arribando a nuestras costas y son las alternativas de vida que pueden plantearse, las alternativas de trabajo que pueden encontrar ante el cambio climático, porque se sabe que van a haber más tormentas, el oleaje va a aumentar, el nivel del mar va a incrementar, si no se toman medidas de mitigación, pero al mismo tiempo necesitamos las medidas de adaptación en las comunidades. Por ejemplo en el caso de los manglares, los custodios, los concesionarios ya están tomando ciertas acciones para ser más resilientes al ecosistema del manglar ante la amenaza del cambio climático. 
Se requiere conocer las percepciones no solamente de autoridades y científicos, sino de la comunidad pesquera.
Esta idea, esta iniciativa, es tratar de implementar a nivel de la política nacional la  adaptación al cambio climático, incorporando medidas, herramientas y estrategias en el sector pesquero, para adaptarse al cambio climático a largo plazo y fortalecer el manejo sostenible de la pesca.
¿Y qué es lo que usted pudo observar al finalizar este primer taller?
Hay una necesidad grande, los pescadores artesanales necesitan apoyo de las autoridades, de los técnicos, para buscar alternativas; hay muchos desafíos que superar todavía, como falta de recursos para buscar nuevas alternativas de pesca, la falta de créditos, de acceso a nuevos créditos, innovación, entre otras. Las comunidades del manglar, sus custodios, son básicamente responsables de la conservación del manglar de una forma sostenible, es decir, que se hace uso del recurso, pero que al mismo tiempo se lo conserva para que sea resiliente y sostenible a largo plazo; asimismo las comunidades a lo largo de la costa, ellos manifiestan que hay cambios en la época de la gravidez de algunas especies, entonces esto hace suponer que hay cambios en los periodos reproductivos, debido al aumento de las temperaturas en el mar, parece que las especies se están adaptando de alguna manera para perpetuarse.
¿Hay especies, suponemos que son unas más resistentes que otras, entre las menos resistentes cuáles están?
Entre las especies que son altamente sensibles a las altas temperaturas de los océanos son los pelágicos pequeños, entre los que están: sardinas, botella, macarela, chuhueco, estos peces están moviéndose o desapareciendo, la sobrepesca puede ser una causa, pero también es que son menos resistentes a las altas temperaturas, las sardinas por ejemplo se van, se desplazan, se van al fondo o se mueven al norte.
¿Y qué ocurre con los Pelágicos Grandes? 
Entre estos, algunas especies son más resistentes, por su capacidad de poder obtener mayor oxígeno en las altas temperaturas como el dorado, este pez es de aguas calientes y se lo ve comúnmente en épocas en que tenemos El Niño, especies de atunes por ejemplo también pueden ser encontrados en esa época. 
¿Qué ocurre con los moluscos, han dado muestras de adaptarse?
Un ejemplo que se ha observado durante los últimos 20 años, es el calamar de Humboldt o la Pota como se conoce en Perú o los Diablos Rojos como se lo llama en Baja California.
¿Este es nuestro Calamar Gigante?
Exacto, qué pasa con este molusco, que ya no es endémico de la ecoregión de Humbodlt, de Chile o de Perú… Ahora se lo ha observado a lo largo de toda la costa oeste de Norteamérica, a tal punto que llega a toda la costa de la Columbia Británica en Canadá, en donde ya se lo captura como parte de la pesca de la región y se lo sirve en restaurantes. Se lo pesca porque ya se lo encuentra como residente desde hace más de 20 años en estas zonas frías. 
¿Tienen las especies más alternativas a más de migrar?
Quizá esta especie es menos resistente a los cambios de temperatura que se están dando en el mar y a los cambios en los niveles de oxígeno, entonces es un proceso en el cual, la especie se mueve o de adapta o perece, son las tres alternativas que una especie tiene ante las transformaciones de su entorno provocados por el cambio climático. Esto está demostrado en estudios científicos, muchas especies de peces están desplazándose, moviéndose, invadiendo otras zonas donde antes no han estado y eso pasa en especies tropicales. Se prevé que en los trópicos de cáncer de California, muchas de estas especies tropicales van a desplazarse.
¿Qué va a pasar con otras especies como la concha, cangrejo o el camarón?   
El camarón se adapta más a las altas temperaturas, igual que el dorado parece ser más abundante durante las épocas cálidas, no así otras especies como ciertas larvas de crustáceos que pueden migrar cuando las temperaturas suben o hay una incidencia alta de acidificación. Hay pocos estudios en el país como para afirmar cual es el impacto de este fenómeno en los crustáceos.
¿Cómo impacta la acidificación oceánica en los crustáceos?
La acidificación tiene un impacto en la formación calcárea de los crustáceos y moluscos, ellos dependen del carbonato de calcio para construir su concha, como los bivalvos que consumimos como las almejas, ostras, mejillones. Esta acidificación es producto también del cambio climático porque los océanos absorben un 30 o 40% del dióxido de carbono que se produce en el mundo y esto torna a los océanos “ácidos”, por lo tanto las medidas del carbonato de calcio variarán dramáticamente en un futuro, si es que no se toman medidas de mitigación para disminuir el CO2 que producimos aceleradamente. 
¿Cómo lo detenemos?
Buscando alternativas de energías sustentables, de energías verdes, se necesita un cambio en la actitud de los consumidores, consumir menos productos que vengan de los combustibles fósiles, divorciarnos de nuestra dependencia de combustible fósil, como nuestro país. La alternativa es mirar hacia nuevas formas de energía, el océano es una nueva forma de energía, la energía solar, esta es una tarea más para los países del norte, para países como China, que son los mayores productores de CO2. Estos cambios deben venir a través de políticas nacionales de cambio climático, que deben implementar políticas de mitigación y de adaptación al cambio climático, que ha sido muy poco explorada a nivel del sector pesquero artesanal, que es una de las razones por las cuales nos hemos reunido en estos dos últimos días, para tratar de buscar las medidas y estrategias efectivas, a través de ejemplos y modelos para encontrar soluciones de adaptación al cambio climático. 
¿Cuándo se realizará el próximo taller sobre Cambio Climático?
El próximo taller se realizará en abril en Galápagos y estará a cargo del Nikita Gaibor, PhD., Subdirector Técnico Científico del INP, con la experiencia que hemos tenido  aquí, estas lecciones van a servir de ejemplo para capitalizar los esfuerzos de Galápagos que va a ser realizado en colaboración con la Fundación Charles Darwin. 
Comunicación Social
Instituto Nacional de Pesca
Juan José Álava, PhD, biólogo ecuatoriano y se especializa en toxicología marina, trabaja en Canadá realizando investigaciones en diferentes áreas de la ciencia sobre la adaptación al cambio climático en pesquerías artesanales. Con el apoyo de la WWF internacional en Alemania hemos tenido la oportunidad de llevar a cabo un proyecto para desarrollar talleres de adaptación al cambio climático en pesquerías. Ecuador es el primero en beneficiarse de este proyecto, la idea es que este modelo del emprendimiento de Ecuador se replique en Filipinas, Sudáfrica. ¿Por qué desarrollar talleres sobre el impacto del cambio climático a nivel de las pesquerías? Porque sabemos que el cambio climático es real y que está cambiando la química de los océanos, reduciendo la abundancia y la composición de las especies marinas y es el sector pesquero artesanal quienes sienten y experimentan este impacto mayoritariamente, porque muchas especies no van a resistir estos cambios, la temperatura, la acidificación de los océanos, la falta de oxígeno, entonces hay que escuchar las vivencias de los pescadores para conocer qué es lo que ellos están experimentando y así lograr determinar qué especies están desapareciendo, cuáles se están moviendo a otras áreas, cuáles están arribando a nuestras costas y son las alternativas de vida que pueden plantearse, las alternativas de trabajo que pueden encontrar ante el cambio climático, porque se sabe que van a haber más tormentas, el oleaje va a aumentar, el nivel del mar va a incrementar, si no se toman medidas de mitigación, pero al mismo tiempo necesitamos las medidas de adaptación en las comunidades. Por ejemplo en el caso de los manglares, los custodios, los concesionarios ya están tomando ciertas acciones para ser más resilientes al ecosistema del manglar ante la amenaza del cambio climático. Se requiere conocer las percepciones no solamente de autoridades y científicos, sino de la comunidad pesquera. Esta idea, esta iniciativa, es tratar de implementar a nivel de la política nacional la adaptación al cambio climático, incorporando medidas, herramientas y estrategias en el sector pesquero, para adaptarse al cambio climático a largo plazo y fortalecer el manejo sostenible de la pesca. ¿Y qué es lo que usted pudo observar al finalizar este primer taller? Hay una necesidad grande, los pescadores artesanales necesitan apoyo de las autoridades, de los técnicos, para buscar alternativas; hay muchos desafíos que superar todavía, como falta de recursos para buscar nuevas alternativas de pesca, la falta de créditos, de acceso a nuevos créditos, innovación, entre otras. Las comunidades del manglar, sus custodios, son básicamente responsables de la conservación del manglar de una forma sostenible, es decir, que se hace uso del recurso, pero que al mismo tiempo se lo conserva para que sea resiliente y sostenible a largo plazo; asimismo las comunidades a lo largo de la costa, ellos manifiestan que hay cambios en la época de la gravidez de algunas especies, entonces esto hace suponer que hay cambios en los periodos reproductivos, debido al aumento de las temperaturas en el mar, parece que las especies se están adaptando de alguna manera para perpetuarse. ¿Hay especies, suponemos que son unas más resistentes que otras, entre las menos resistentes cuáles están? Entre las especies que son altamente sensibles a las altas temperaturas de los océanos son los pelágicos pequeños, entre los que están: sardinas, botella, macarela, chuhueco, estos peces están moviéndose o desapareciendo, la sobrepesca puede ser una causa, pero también es que son menos resistentes a las altas temperaturas, las sardinas por ejemplo se van, se desplazan, se van al fondo o se mueven al norte. ¿Y qué ocurre con los Pelágicos Grandes? Entre estos, algunas especies son más resistentes, por su capacidad de poder obtener mayor oxígeno en las altas temperaturas como el dorado, este pez es de aguas calientes y se lo ve comúnmente en épocas en que tenemos El Niño, especies de atunes por ejemplo también pueden ser encontrados en esa época. ¿Qué ocurre con los moluscos, han dado muestras de adaptarse? Un ejemplo que se ha observado durante los últimos 20 años, es el calamar de Humboldt o la Pota como se conoce en Perú o los Diablos Rojos como se lo llama en Baja California. ¿Este es nuestro Calamar Gigante? Exacto, qué pasa con este molusco, que ya no es endémico de la ecoregión de Humbodlt, de Chile o de Perú… Ahora se lo ha observado a lo largo de toda la costa oeste de Norteamérica, a tal punto que llega a toda la costa de la Columbia Británica en Canadá, en donde ya se lo captura como parte de la pesca de la región y se lo sirve en restaurantes. Se lo pesca porque ya se lo encuentra como residente desde hace más de 20 años en estas zonas frías. ¿Tienen las especies más alternativas a más de migrar? Quizá esta especie es menos resistente a los cambios de temperatura que se están dando en el mar y a los cambios en los niveles de oxígeno, entonces es un proceso en el cual, la especie se mueve o de adapta o perece, son las tres alternativas que una especie tiene ante las transformaciones de su entorno provocados por el cambio climático. Esto está demostrado en estudios científicos, muchas especies de peces están desplazándose, moviéndose, invadiendo otras zonas donde antes no han estado y eso pasa en especies tropicales. Se prevé que en los trópicos de cáncer de California, muchas de estas especies tropicales van a desplazarse. ¿Qué va a pasar con otras especies como la concha, cangrejo o el camarón? El camarón se adapta más a las altas temperaturas, igual que el dorado parece ser más abundante durante las épocas cálidas, no así otras especies como ciertas larvas de crustáceos que pueden migrar cuando las temperaturas suben o hay una incidencia alta de acidificación. Hay pocos estudios en el país como para afirmar cual es el impacto de este fenómeno en los crustáceos. ¿Cómo impacta la acidificación oceánica en los crustáceos? La acidificación tiene un impacto en la formación calcárea de los crustáceos y moluscos, ellos dependen del carbonato de calcio para construir su concha, como los bivalvos que consumimos como las almejas, ostras, mejillones. Esta acidificación es producto también del cambio climático porque los océanos absorben un 30 o 40% del dióxido de carbono que se produce en el mundo y esto torna a los océanos “ácidos”, por lo tanto las medidas del carbonato de calcio variarán dramáticamente en un futuro, si es que no se toman medidas de mitigación para disminuir el CO2 que producimos aceleradamente. ¿Cómo lo detenemos? Buscando alternativas de energías sustentables, de energías verdes, se necesita un cambio en la actitud de los consumidores, consumir menos productos que vengan de los combustibles fósiles, divorciarnos de nuestra dependencia de combustible fósil, como nuestro país. La alternativa es mirar hacia nuevas formas de energía, el océano es una nueva forma de energía, la energía solar, esta es una tarea más para los países del norte, para países como China, que son los mayores productores de CO2. Estos cambios deben venir a través de políticas nacionales de cambio climático, que deben implementar políticas de mitigación y de adaptación al cambio climático, que ha sido muy poco explorada a nivel del sector pesquero artesanal, que es una de las razones por las cuales nos hemos reunido en estos dos últimos días, para tratar de buscar las medidas y estrategias efectivas, a través de ejemplos y modelos para encontrar soluciones de adaptación al cambio climático. ¿Cuándo se realizará el próximo taller sobre Cambio Climático? El próximo taller se realizará en abril en Galápagos y estará a cargo del Nikita Gaibor, PhD., Subdirector Técnico Científico del INP, con la experiencia que hemos tenido aquí, estas lecciones van a servir de ejemplo para capitalizar los esfuerzos de Galápagos que va a ser realizado en colaboración con la Fundación Charles Darwin. Comunicación Social Instituto Nacional de Pesca

Juan José Álava, PhD, biólogo ecuatoriano y se especializa en toxicología marina, trabaja en Canadá realizando investigaciones en diferentes áreas de la ciencia sobre la adaptación al cambio climático en pesquerías artesanales. Con el apoyo de la WWF internacional en Alemania hemos tenido la oportunidad de llevar a cabo un proyecto para desarrollar talleres de adaptación al cambio climático en pesquerías. Ecuador es el primero en beneficiarse de este proyecto, la idea es que este modelo del emprendimiento de Ecuador se replique en Filipinas, Sudáfrica.

¿Por qué desarrollar talleres sobre el impacto del cambio climático a nivel de las pesquerías?

Porque sabemos que el cambio climático es real y que está cambiando la química de los océanos, reduciendo la abundancia y la composición de las especies marinas y es el sector pesquero artesanal quienes sienten y experimentan este impacto mayoritariamente, porque muchas especies no van a resistir estos cambios, la temperatura, la acidificación de los océanos, la falta de oxígeno, entonces hay que escuchar las vivencias de los pescadores para conocer qué es lo que ellos están experimentando y así lograr determinar qué especies están desapareciendo, cuáles se están moviendo a otras áreas, cuáles están arribando a nuestras costas y son las alternativas de vida que pueden plantearse, las alternativas de trabajo que pueden encontrar ante el cambio climático, porque se sabe que van a haber más tormentas, el oleaje va a aumentar, el nivel del mar va a incrementar, si no se toman medidas de mitigación, pero al mismo tiempo necesitamos las medidas de adaptación en las comunidades. Por ejemplo en el caso de los manglares, los custodios, los concesionarios ya están tomando ciertas acciones para ser más resilientes al ecosistema del manglar ante la amenaza del cambio climático.

Se requiere conocer las percepciones no solamente de autoridades y científicos, sino de la comunidad pesquera.

Esta idea, esta iniciativa, es tratar de implementar a nivel de la política nacional la  adaptación al cambio climático, incorporando medidas, herramientas y estrategias en el sector pesquero, para adaptarse al cambio climático a largo plazo y fortalecer el manejo sostenible de la pesca.

¿Y qué es lo que usted pudo observar al finalizar este primer taller?

Hay una necesidad grande, los pescadores artesanales necesitan apoyo de las autoridades, de los técnicos, para buscar alternativas; hay muchos desafíos que superar todavía, como falta de recursos para buscar nuevas alternativas de pesca, la falta de créditos, de acceso a nuevos créditos, innovación, entre otras. Las comunidades del manglar, sus custodios, son básicamente responsables de la conservación del manglar de una forma sostenible, es decir, que se hace uso del recurso, pero que al mismo tiempo se lo conserva para que sea resiliente y sostenible a largo plazo; asimismo las comunidades a lo largo de la costa, ellos manifiestan que hay cambios en la época de la gravidez de algunas especies, entonces esto hace suponer que hay cambios en los periodos reproductivos, debido al aumento de las temperaturas en el mar, parece que las especies se están adaptando de alguna manera para perpetuarse.

¿Hay especies, suponemos que son unas más resistentes que otras, entre las menos resistentes cuáles están?

Entre las especies que son altamente sensibles a las altas temperaturas de los océanos son los pelágicos pequeños, entre los que están: sardinas, botella, macarela, chuhueco, estos peces están moviéndose o desapareciendo, la sobrepesca puede ser una causa, pero también es que son menos resistentes a las altas temperaturas, las sardinas por ejemplo se van, se desplazan, se van al fondo o se mueven al norte.

¿Y qué ocurre con los Pelágicos Grandes?

Entre estos, algunas especies son más resistentes, por su capacidad de poder obtener mayor oxígeno en las altas temperaturas como el dorado, este pez es de aguas calientes y se lo ve comúnmente en épocas en que tenemos El Niño, especies de atunes por ejemplo también pueden ser encontrados en esa época.

¿Qué ocurre con los moluscos, han dado muestras de adaptarse?

Un ejemplo que se ha observado durante los últimos 20 años, es el calamar de Humboldt o la Pota como se conoce en Perú o los Diablos Rojos como se lo llama en Baja California.

¿Este es nuestro Calamar Gigante?

Exacto, qué pasa con este molusco, que ya no es endémico de la ecoregión de Humbodlt, de Chile o de Perú… Ahora se lo ha observado a lo largo de toda la costa oeste de Norteamérica, a tal punto que llega a toda la costa de la Columbia Británica en Canadá, en donde ya se lo captura como parte de la pesca de la región y se lo sirve en restaurantes. Se lo pesca porque ya se lo encuentra como residente desde hace más de 20 años en estas zonas frías.

¿Tienen las especies más alternativas a más de migrar?

Quizá esta especie es menos resistente a los cambios de temperatura que se están dando en el mar y a los cambios en los niveles de oxígeno, entonces es un proceso en el cual, la especie se mueve o de adapta o perece, son las tres alternativas que una especie tiene ante las transformaciones de su entorno provocados por el cambio climático. Esto está demostrado en estudios científicos, muchas especies de peces están desplazándose, moviéndose, invadiendo otras zonas donde antes no han estado y eso pasa en especies tropicales. Se prevé que en los trópicos de cáncer de California, muchas de estas especies tropicales van a desplazarse.

¿Qué va a pasar con otras especies como la concha, cangrejo o el camarón?   

El camarón se adapta más a las altas temperaturas, igual que el dorado parece ser más abundante durante las épocas cálidas, no así otras especies como ciertas larvas de crustáceos que pueden migrar cuando las temperaturas suben o hay una incidencia alta de acidificación. Hay pocos estudios en el país como para afirmar cual es el impacto de este fenómeno en los crustáceos.

¿Cómo impacta la acidificación oceánica en los crustáceos?

La acidificación tiene un impacto en la formación calcárea de los crustáceos y moluscos, ellos dependen del carbonato de calcio para construir su concha, como los bivalvos que consumimos como las almejas, ostras, mejillones. Esta acidificación es producto también del cambio climático porque los océanos absorben un 30 o 40% del dióxido de carbono que se produce en el mundo y esto torna a los océanos “ácidos”, por lo tanto las medidas del carbonato de calcio variarán dramáticamente en un futuro, si es que no se toman medidas de mitigación para disminuir el CO2 que producimos aceleradamente.

¿Cómo lo detenemos?

Buscando alternativas de energías sustentables, de energías verdes, se necesita un cambio en la actitud de los consumidores, consumir menos productos que vengan de los combustibles fósiles, divorciarnos de nuestra dependencia de combustible fósil, como nuestro país. La alternativa es mirar hacia nuevas formas de energía, el océano es una nueva forma de energía, la energía solar, esta es una tarea más para los países del norte, para países como China, que son los mayores productores de CO2. Estos cambios deben venir a través de políticas nacionales de cambio climático, que deben implementar políticas de mitigación y de adaptación al cambio climático, que ha sido muy poco explorada a nivel del sector pesquero artesanal, que es una de las razones por las cuales nos hemos reunido en estos dos últimos días, para tratar de buscar las medidas y estrategias efectivas, a través de ejemplos y modelos para encontrar soluciones de adaptación al cambio climático.

¿Cuándo se realizará el próximo taller sobre Cambio Climático?

El próximo taller se realizará en abril en Galápagos y estará a cargo del Nikita Gaibor, PhD., Subdirector Técnico Científico del INP, con la experiencia que hemos tenido  aquí, estas lecciones van a servir de ejemplo para capitalizar los esfuerzos de Galápagos que va a ser realizado en colaboración con la Fundación Charles Darwin.

Comunicación Social/INP


 

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